martes, 6 de febrero de 2018

NOS LO CONTARON MAL. ✨ ⭐

Nos lo contaron mal. 
Nos hicieron creer que la vida es de color de rosa.
Que los príncipes azules existen.
Que las princesas no pueden dormir si no es entre algodones.

Y descubrimos que la vida una la pinta como se le antoja.
Que los príncipes se convierten en ranas o en seres dignos de ocupar parte de tu vida.
Sin tantos volantes en sus ropas y con más pasión por complacer que por ser complacidos. 
Más pasión en el silencio de observar(te).

Que no hacen falta los algodones para ser princesa, ni princesa para desvestir y deshacer los algodones.
Que hay sábanas que también son hogar.
Y que deshacer no siempre es para (no) dormir, claro.

Nos lo contaron mal. 
Nos hicieron creer que el ser humano no es mundano.
Que las guerras siempre son causa de y para una buena causa.
Que pelearse es de cobardes.

Y descubrimos que el ser humano es trivial y profano cuando pierde los valores. 
Cuando deja en el letargo los principios de su piel, y de su alma.
Que las guerras siempre son fruto de la sinrazón del egoísmo. 
Del egoísmo de ese ser humano mundano. Sí, ese.

Que pelearse no es más que la degeneración inconmensurable de la cobardía más absoluta. 
Esa perdición entre lo banal y la pérdida del carisma adormecido.

Me lo contaron mal, sí. 
Me hicieron creer que mi mundo es suyo. 
Que mi vida es suya.
Que mi piel, también.

Hasta que grité que mi mundo es mío, y de quien yo decida que sea de más... o de menos.
Que mi vida es total y absolutamente mía. 
Que la comparto con quien me (com)place, con quien me aporta, con quien me reposa... 
Ese sosiego perenne.

Que mi piel está llena de infinitos Universos que dibujan lo que soy... y lo que fui. 
La piel en la que sigo escribiendo la coexistencia de mi naturaleza.
Y que no. Que no la toca cualquiera. Y punto.

No lo olvides. Mientras inviertes tiempo en quien no te aporta, dejas de hacerlo en quien sí. 
Empezando por ti, por ejemplo. 

Recuerda. 
Los demás van a respetarte cuando comprendas que el primer respeto es el que te debes a ti misma. 
Porque si de alguien vas a ser siempre, pase lo que pase, es de ti. 

Y punto. 



18 comentarios:

  1. Has sido un descubrimiento muy sorprendente.
    Gracias por tus letras.

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  2. Muchas veces no nos damos cuenta que tenemos que avanzar hacia un Nuevo pensamiento de Reflexión y Autocrítica aceptando que somos capaces de cambiar y crear. Te invito a la lectura del libro que aclara de una forma sencilla en cómo generar algo nuevo. https://www.amazon.com.mx/dp/B078WLCL5B/ref=cm_sw_r_fa_dp_U_RkpvAbHJHJFDH

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  3. Me gusto ya que cuando nos cuentan la vida nos hacen crear en principes y princesas y que se casan y vivieron felices psrs siempre. Y no nos cuenta que la vida recien ahi empueza con otra face lo wue es el matrimonio u la responsabilidad.

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  4. Me gusto y estoy de acuerdo nos contaron mal nos lo contaron incompleto.

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  5. Nos lo contaron como ellos lo vivieron...pero la vida es un continuo cambio y ella misma es quien nos va conduciendo por senderos distintos siendo nosotros los que tenemos que elegir.
    Me ha gustado tu blog. Un abrazo

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  6. ¡Un post con mucha realidad! Dejo por aquí un enlace a mi blog por si quieren visitarlo https://unmapa.blogspot.com/ Gracias!

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  7. Hermosa verdad...muchas gracias pir tu reflexion..aqui me qiedo reflexionando spbre ella..un abrazo

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  8. El mayor tesoro de una mujer es su amor propio y su dignidad, no deberíamos permitir que nadie, príncipe o no, nos lo arrebate. www.bloglucesdeazahar.blogspot.com

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  9. Me ha encantado el texto, bastante significativo y valioso. Tiene muchas verdades que
    me pone a reflexionar y que muchas veces ignoramos por vivir en nuestra propia fantasía.

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